No estoy para nada de acuerdo con Joaquín Lavín y su carta abierta a Michelle Bachelet.
De hecho, algo muy importante olvida en su misiva, y es que para que podamos maximizar nuestros intereses, debe existir mucha información, sin asimetrías, y una institucionalidad que permita llevar a cabo eso, y más aún elegir correctamente las opciones que permitan mi maximización.
Muchas familias se endeudan para poder pagar colegios, otros niños son expulsados de sus colegios, porque no pueden pagar, otros simplemente no entran a estos colegios porque no tienen suficiente dinero y son destinados a malos colegios.
Eso, Lavín no lo dice con todas sus letras sino que con una frase solapada "Sólo los que están obligados porque no tienen otra opción". ¿Qué o quién los obliga? ¿El Estado chileno? No, los obligan los bajos sueldos, bajo el mínimo, los obligan la falta de dinero, el mercado los deja rezagados, pero Lavín no lo dice...deja la duda como si fuera el azar, pero el sabe que es el Mercado.
Según la carta de Lavín -y su contradicción- serían los alumnos los que dan excelencia a los colegios y no los profesores, por lo tanto eliminar el criterio de selección sería malo.
Si es así, entonces ¿De qué sirve subvencionar malos profesores, si en realidad son los alumnos los buenos?
Peor aún, Lavín discrimina de facto, puesto que sólo los que entran a los colegios tradicionales pueden ser "líderes" ¿El resto para él fracasó?
La mejor selección se debe hacer con el alumno ya dentro del colegio, no antes que ingrese, la mejor selección es que el alumno malo, repita, las veces que sea necesario.
Lavín sabe que hay gente en Chile, que no puede maximizar su interés, y lo que le pide a Bachelet, es que sigan las lógicas elitistas en Chile, quiere que se aplique, el apartheid entre los chilenos.